En el Centro Comercial, Industrial y de Fomento de Atlántida continuamos apostando a la capacitación permanente, dado que entendemos que es la única manera que nuestras empresas se mantengan vigentes en un mundo cambiante, cada vez más competitivo. En ese sentido, el pasado mes de agosto se desarrolló en nuestro salón social un nuevo y muy interesante taller.
La capacitación “Trabajo en equipo y manejo de quejas” convocó, a pesar del frío y las lluvias de este invierno, a una buena cantidad de emprendedores, colaboradores y propietarios de pequeñas y medianas empresas interesados en mejorar la forma en que se organizan puertas adentro. La docente a cargo fue Marta Kirkby, quien lleva años trabajando en formación empresarial y hoy dicta clases en la Universidad Católica del Uruguay, la Universidad de la Empresa, Fundasol, UNIT y la Escuela Nacional de Administración Pública.
El objetivo del taller apuntó directo al corazón de la realidad pyme. “La idea es que los participantes logren entender la importancia del trabajo en equipo, sobre todo en las pequeñas organizaciones, donde hay que coordinar, cooperar, hacer el efecto de sinergia, que quiere decir potenciar las habilidades de cada uno”, explicó Kirkby a Revista Centro. La razón es simple. En las empresas chicas y medianas cada persona suele cumplir varios roles a la vez y los recursos escasos obligan a que los equipos se complementen y colaboren entre sí para sostener la operativa diaria.
La dinámica de la formación arrancó con un ejercicio práctico pensado para llevar a los participantes a experimentar el trabajo grupal desde el primer momento. Después se avanzó sobre los factores individuales, esas conductas que frenan, dificultan o favorecen la tarea colectiva. Uno de los momentos más atractivos del curso fue la aplicación de un test vinculado a la dominancia cerebral, basado en la teoría de Ned Herrmann. “Los seres humanos, según cómo usamos nuestro hemisferio derecho, izquierdo, inferior o superior, es que actuamos, pensamos y sentimos en forma diferente”, detalló la docente. El modelo divide a las personas en cuatro cuadrantes, el analítico, el conceptual, el relacional y el controlador, y permitió que cada participante identificara su propio perfil y, de paso, entendiera mejor a los compañeros que piensan y actúan distinto.
Kirkby fue clara respecto a los desafíos que atraviesa hoy el trabajo en equipo. “Hoy cada vez la sociedad es más individualista, entonces nos cuesta congeniar esas habilidades diferentes. También cuesta trabajar lo relacional dentro de los equipos en cuanto a confianza, comunicación y respeto”. Según la docente, lo que suele faltar en las organizaciones no es el conocimiento técnico, sino la capacidad de integrar personas con un propósito común capaces de cooperar para lograr resultados.
El liderazgo también tuvo su lugar en la formación. Kirkby lo definió como un factor clave dentro de los aspectos grupales que inciden en el trabajo en equipo, responsable tanto de los resultados que logra el grupo como del clima de confianza y las relaciones que se construyen puertas adentro.
Sobre los beneficios concretos de invertir en esta clase de formación, la docente distinguió dos públicos. Por un lado, el propietario de la pyme, que necesita saber cómo conformar sus equipos. Por otro, cada funcionario, que debe entender de qué manera puede aportar dentro de un grupo de trabajo. “El trabajo en equipo es fundamental para el propietario de una empresa, pero también para quienes trabajan en una organización y están trabajando con otros”, señaló, agregando que los resultados se traducen en beneficios económicos, en mejoras en la atención al público y en una mayor aceptación de los procesos de cambio. También habló del costado humano, la motivación y el aprendizaje que surgen de trabajar con otros, y contrapuso ese bienestar a los efectos del estrés y el mal clima laboral que suelen aparecer cuando los vínculos no funcionan.
Con veinte años de trayectoria trabajando con cámaras empresariales y centros comerciales, Kirkby conoce de cerca las necesidades de formación de las pymes de la región. “Capacitarse no es optativo, sino necesario, porque los tiempos están cambiando, las organizaciones hoy en día no conocen fronteras”, afirmó.
Los invitamos a conocer las próximas capacitaciones CCIFA en el recuadro que figura en esta misma página. Recuerden inscribirse con anticipación.




